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De la guerra a la reconciliación: cambios en las estrategias de seguridad con relación a los talibanes de Bush a Obama

Judith Renner & Alexander Spencer
Ludwig-Maximilians-Universität de Munic
Judith Renner & Alexander Spencer

Judith Renner & Alexander Spencer

Aparte del interés creciente en el multilateralismo y de un mayor respeto por el derecho internacional, entre la administración de Bush y la de Obama existe otra diferencia fundamental: la consideración de la posibilidad de una reconciliación con los talibanes en Afganistán. En el tiempo que siguió a los ataques del 11 de septiembre de 2001, cualquier tipo de colaboración, por no hablar de la reconciliación con los talibanes, se consideraba imposible. Durante la administración Bush, la "guerra contra el terror" fue la estrategia de seguridad preferida para reaccionar ante cualquier tipo de amenaza terrorista. Recientemente, sin embargo, la reconciliación con los talibanes en Afganistán se ha convertido en una posibilidad que merece una seria reflexión. No sólo el presidente afgano, Hamid Karzai, ha señalado que una de las estrategias más importantes para asegurar la paz y la estabilidad en Afganistán era "un enérgico programa de reintegración y reconciliación dirigido a los talibanes", ya que la "reconciliación, a nuestro entender, es en última instancia la solución más efectiva y duradera",1 sino que la administración de Estados Unidos, liderada por Barack Obama, también ha anunciado que está ahora dispuesta a hablar con algunos de los talibanes en un intento de iniciar un proceso de reconciliación en Afganistán. Esta nueva estrategia de la administración de Obama con relación a los talibanes resulta sorprendente, ya que muestra un enorme contraste con la estrategia de seguridad de Bush. Por tanto, vale la pena analizar cómo se ha hecho posible este cambio.

Desde la perspectiva de la teoría del discurso, se puede argumentar que el cambio en la construcción discursiva que se hacía de los talibanes es lo que hizo posible este giro de política. Cómo actúa un actor en el mundo social depende de cómo construye este actor los sujetos, los objetos y las prácticas de este mundo, y, por tanto, el cambio de las construcciones hace posible el cambio de comportamiento. De hecho, si observamos las construcciones discursivas que de los talibanes hace la élite política de Estados Unidos se puede demostrar que, si bien durante el gobierno de Bush la reconciliación con los talibanes y Al-Qaida se consideraba imposible, durante el gobierno de la administración Obama, la constitución de los talibanes ha cambiado y ha hecho posible la colaboración con ellos.

Después de los ataques del 11 de septiembre de 2001, el discurso de la administración Bush vinculaba estrechamente a los talibanes con Al-Qaida, de manera que ambos grupos se convirtieron en "prácticamente indistinguibles".2 El presidente Bush hablaba con frecuencia de "los talibanes y Al-Qaida", y los constituía en "los terroristas",3 una construcción que, por tanto, unificaba a los dos grupos como a la representación de una misma cosa, ese "otro terrorista". Contra esos terroristas, argumentó Bush, la guerra era la única estrategia posible y el objetivo de Estados Unidos era derrotar a esos terroristas.4

Bajo la administración de Obama, sin embargo, la construcción de los talibanes comenzó a cambiar, cuando Obama los separó de Al-Qaida y distinguió entre el núcleo de extremistas talibanes más radicales y un grupo más moderado de "afganos" que fueron obligados a unirse a los talibanes y que todavía se podían integrar en la sociedad afgana. Por ejemplo, Obama habló, por una parte de los "terroristas de Al-Qaida" y del "núcleo dirigente talibán", que aún constituye una amenaza terrorista en Afganistán y para Estados Unidos y sus aliados; y, de otra parte, de "aquellos que han tomado las armas por la fuerza de la coacción",5 a los que se tendría que dar una opción que no fuera la de luchar. A estos talibanes, como señaló Obama, se les debería dar, con el tiempo, la oportunidad de negociar y de reconciliarse con su país, si es que aceptan romper sus lazos con Al-Qaida.6

En general, un análisis de la construcción discursiva que hacen de los talibanes las élites de Estados Unidos sugiere que ésta ha cambiado considerablemente entre el gobierno de Bush y la administración de Obama. Hablar con los talibanes se ha convertido en una opción política digna de seria reflexión. Uno puede mostrarse escéptico ante la posibilidad de una reconciliación entre Estados Unidos y los talibanes, pero que se hablen cara a cara es ya un buen comienzo. Queda por ver, sin embargo, qué implicaciones puede tener esto en la guerra contra el terror.


1. Discurso de Hamid Karzai en la 46ª Conferencia de Seguridad de  Múnich, 2 de julio de 2010, disponible en: http://www.securityconference.de/Karzai-Hamid.578.0.html?&L=1 [28.06.2011]. (Volver)
2. Discurso de George W. Bush en la Asamblea General de Naciones Unidas, Sede de Naciones Unidas en Nueva York, 10.11.2001, disponible en: http://georgewbush-whitehouse.archives.gov/news/releases/2001/11/20011110-3.html [28.02.2011]. (Volver)
3. George W. Bush, "Focus on Iraq": Discurso en la Foundation for the Defense of Democracies, Washington, D.C., 13.03.2006, disponible en: http://www.presidentialrhetoric.com/speeches/03.13.06.html[28.02.2011]. (Volver)
4. George W. Bush, Observaciones realizadas en la National Defense University, Washington, D.C., 09.09.2008, disponible en: http://www.presidentialrhetoric.com/speeches/09.09.08.html [28.02.2011]. (Volver)
5. Barack Obama, 'Remarks by the President on a new strategy for Afghanistan and Pakistan', Washington, D.C., 27 de marzo de 2009, disponible en: http://www.whitehouse.gov/the_press_office/Remarks-by-the-President-on-a-New-Strategy-for-Afghanistan-and-Pakistan/ [24.02.2011]. (Volver)
6. Barack Obama, "US President speaks exclusively to BBC", disponible en: http://www.bbc.co.uk/news/world-13442119 [28.06.2011]. (Volver)