En profundidad

Artículos centrales

El impacto en los derechos humanos de un nuevo actor no estatal: las empresas militares y de seguridad privadas

José L. Gómez del Prado
Presidente del Grupo de Trabajo de Naciones Unidas sobre la utilización de mercenarios
José L. Gómez del Prado

José L. Gómez del Prado

Fuertemente armadas y operando en conflictos armados o de baja intensidad, las empresas militares y de seguridad privadas pueden fácilmente violar los derechos humanos de la población civil. Asimismo, esas empresas violan también los derechos humanos de los "guardias de seguridad" que reclutan y emplean para actuar en esas situaciones confusas.

En la agrupación de graves violaciones de derechos humanos presuntamente cometidas por las empresas militares y de seguridad privadas que el Grupo de Trabajo de Naciones Unidas sobre la utilización de mercenarios ha examinado hallamos casos de ejecuciones extrajudiciales, de tortura, de detención arbitraria e ilegal, de tráfico de personas, de discriminación, de enfermedades causadas en la población a raíz de las actividades de dichas empresas así como conatos contra el derecho de los pueblos a la libre determinación. En su afán de lucro las empresas militares y de seguridad privadas tampoco dudan en arriesgar la seguridad de sus empleados o de no acordarles sus derechos más fundamentales poniéndoles en situaciones de riesgo y de gran vulnerabilidad.

En el presente artículo nos limitaremos a ilustrar algunas de las matanzas extrajudiciales que violan el derecho más fundamental de la persona: el derecho a la vida. A pesar de su implicación en esas violaciones las empresas militares y de seguridad privadas ni se responsabilizan ni rinden cuentas a la justicia.

  • El 16 de septiembre de 2007, empleados de la empresa norteamericana Blackwater1 estuvieron implicados en el incidente de la plaza Nissour en Bagdad en el que perecieron 17 civiles iraquíes y más de otras 20 personas resultaron heridas, entre ellas mujeres y niños. Los testimonios de numerosas personas que estaban presentes en el incidente indican que se utilizaron armas ligeras, así como proyectiles disparados desde un helicóptero de la empresa. Éste no es el único incidente en el que se ha visto involucrada la empresa Blackwater. En Najaf, en abril de 2004, así como en otras numerosas ocasiones, los empleados de Blackwater tomaron parte directa en las hostilidades. Hasta la fecha, casi cuatro años después del incidente, no ha habido sanción alguna de un tribunal. Asimismo, hay constancia de otros incidentes en los que empleados de esa empresa se han visto implicados; por ejemplo, el incidente ocurrido entre fuerzas del Ministerio iraquí del Interior y contratistas de Blackwater.
  • En el centro de Bagdad también, el 9 de octubre de 2007, empleados de la empresa australiana Unity Resources Group (URG), que daban protección a un convoy, dispararon contra el automóvil en el que viajaban dos mujeres armenias, Genevia Antranick y Mary Awanis, causando su muerte. Los informes indican que hubo entre 20 y 40 disparos contra las dos mujeres según las fuentes2. La empresa URG alega que el coche que transportaba a las dos mujeres se dirigía a sus empleados a toda velocidad y que no se detuvo cuando le hicieron signos de pararse3. La familia de Genevia Antranick, que no ha recibido compensación alguna, ha llevado a pleito a la empresa URG ante un tribunal en Estados Unidos. Esta misma empresa estuvo asimismo implicada en el tiroteo que causó la muerte del profesor australiano de 72 años, Kays Juma, cuando se aproximaba a una intersección bloqueada por un convoy que la URG estaba protegiendo. Según la versión de la empresa, el profesor Juma, residente en Bagdad desde hacía 25 años y que conducía todos los días en la ciudad, no se paró cuando le hicieron las señales de hacerlo4.

El ejemplo que mejor ilustra las consecuencias que pueden acarrear las actividades de las empresas militares y de seguridad privadas es sin duda lo que ocurrió a raíz de la matanza por insurgentes iraquíes en Fallujah de cuatro empleados de seguridad de la compañía Blackwater debido según algunas fuentes a que la compañía no acordó, por ahorrarse dinero, los medios de seguridad apropiados para proteger un convoy militar que debía atravesar una zona controlada por los insurgentes.

Ese incidente cambió dramáticamente el curso de la guerra y se puede considerar como el punto decisivo de la ocupación norteamericana en Irak. A raíz de ese incidente el ejército norteamericano, tras un primer intento fallido, desencadenó la Operation Phantom Fury y recapturó la ciudad de Fallujah en noviembre de 2004. Dicha operación costó la vida a más de 1350 insurgentes. A aproximadamente 95 militares norteamericanos resultaron muertos y 560 heridos. Los informes que relatan los acontecimientos de noviembre 2004 indican crímenes como una violencia indiscriminada contra la población civil y los niños5. En 2010, el International Journal of Environmental Research and Public Health, una prestigiosa revista médica, publicó un estudio que muestra que las tasas de cáncer, de mortandad infantil y de leucemia sobrepasan las de Hiroshima y Nagasaki6. Los más de 300 000 documentos militares clasificados que Wikileaks hizo públicos, y que la prensa internacional ha ampliamente comentado, muestran que "la utilización de contratistas privados contribuyó en gran medida al caos de la guerra en Irak".


1. Blackwater Worldwide abandonó su desprestigiado nombre para desprenderse de la mala reputación que le marcaron los incidentes en los que se vio envuelta la empresa en Irak y agrupó el negocio que abarca a unas dos docenas de filiales bajo el nombre Xe'. Véase Baker, M., «Blackwater dumps tarnished brand name», AP News Break, 13 de febrero de 2009. Véanse las imágenes en: http://www.google.com/images?q=nisour+ square&hl=en&rlz=1D2WDIA_enFR388FR389&um=1&ie=UTF-8&source=univ&ei=-IVBTbW8EIao8APA6rlT&sa=X&oi=image_result_ group&ct= title&resnum=12&ved=0CHwQsAQwCw&biw=981&bih=568. (Volver)
2. URG, empresa australiana, utiliza a muchos ex militares chilenos para dar seguridad a la Embajada de Australia en Bagdad. Recientemente uno de esos guardias chilenos se disparó a sí mismo. Véase en ABC News y La Tercera (Chile), 16 de septiembre de 2010. (Volver)
3. Casos referidos en el Informe del Grupo de Trabajo de Naciones Unidas sobre alegaciones presentado al Consejo de Derechos Humanos, A/HRC/7/7/ Add.1. (Volver)
4. Mendes, J., y Mitchell, S., «Who is Unity Resources Group?», ABC News Australia, 16 de septiembre de 2010. (Volver)
5. 2005 documentary film, "Fallujah, the Hidden Massacre". (Volver)
6. Wikipedia (Volver)